‘Cuando alguien me pide un consejo trato de hablarle del vestuario, pero también le digo que lo importante es cómo se siente por dentro’
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Eric Batista |
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Gabriela empezó a trabajar en televisión a los 16 años. |
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Más relajada y hasta en ropa deportiva, Gabriela dirige “Tus mañanas a mil”. |
Un concurso de modelaje, que no ganó, enrumbó la vida de Gabriela Moreno cuando tenía 16 años. Diez años atrás subió a la pasarela del concurso de Physical, Chica Modelo, y esa vitrina le valió ser reclutada para trabajar en el programa de moda de Ana Gabriela Delgado en TVN Canal 2.
Para la sesión de fotos de esta nota, Gabriela acepta de buen talante reunirnos en la rampa de Paitilla, sentarse entre la hierba seca, que pica y le ensucia el vestido. Ella sonríe siempre. Le sale fácil porque eso es parte de lo que esta chica de 26 años hace: trabajar mirando a la cámara y sonreír, independientemente de cualquier contratiempo.
Por estos días está tomándose un descanso del programa de modas, está de vacaciones, pero sigue levantándose muy temprano para estar al frente de los micrófonos del espacio en radio Tus mañanas a mil con Gabriela Moreno.
Graduada de periodismo, el año pasado Gabriela se acercó a la estación Radio Mil para proponerles un programa enfocado en los temas de salud, belleza y nutrición, porque si no fuera comunicadora sería nutricionista, asegura. Ella se encarga de la producción y los guiones del espacio, que va de lunes a viernes en directo de 7:00 a.m a 9:00 a.m. Allí se le puede ver frente al micrófono, generalmente con ropa de ejercicio y zapatillas, pues terminado el programa vuela para el gimnasio.
Vivir de la televisiónGabriela empezó a los 16 años en la televisión y desde entonces ha estado en programas como Estreno Teen, LG Quiz y Con Todo. Solo presentar un programa de televisión no da para vivir en Panamá. Gente como Gabriela se diversifica en muchas tareas más: maestra de ceremonias. El proyecto que más la entusiasma ahora es su participación en el programa “Canta Conmigo”, un reality show de TVN para niños cantantes que serán acompañados por sus padres.
El día de esta entrevista había estado en una campaña para el canal de televisión en Arraiján y en esa misma semana estaba participando en las audiciones en el interior del nuevo programa que se transmitirá los miércoles.
— ¿De chiquita te imaginabas en televisión?
— Veía mucha televisión, me gustaba ver a Ana Gabriela Delgado y a Ana Lucía Herrera y soñaba con estar ahí como ellas y eso de repente se dio.
— ¿De repente cómo?
— Entre al concurso Chica Modelo, me hacía ilusión modelar. Me acuerdo que para eso me maquillé, mi mamá me tomó las fotos y clasifiqué. Cuando me hicieron las pruebas en cámara me di cuenta de que me salía fácil estar en televisión. Me gustaba más modelar frente a la cámara fotográfica, más que la pasarela. Y no gané el concurso, pero a la gente le gustó mi prueba frente a cámaras de televisión y luego me llamaron para el programa con Ana Gabriela.
— Tener esa química con las cámaras de televisión te hace entrar, pero luego, en tu caso, cómo logras quedarte en televisión.
— Hay que disciplinarse. Tienes que prepararte para eso que quieres lograr, tomar clases de
dicción, empaparte en el tema que te interesa. En este trabajo estás muy expuesta, la gente está viendo si lo haces mal o bien. Hay gente que tiene mucho talento frente a las cámaras, pero al poco rato abandona esto por un trabajo más estable o que les dé más dinero. Si perseveras puedes lograr posicionarte y que te paguen un poco más por lo que haces.
— ¿Sentiste esa tentación de buscar otra carrera?
— Sí, en parte. Como te decía, me interesa el tema de la nutrición. Estudié periodismo porque pienso que con esa carrera puedes abarcar una variedad de temas y se te abren posibilidades en la radio, en revistas o periódicos, además de lo que haces en televisión.
— ¿Eres la gurú de moda entre tus amigas?
— Bueno sí, porque la gente te relaciona con lo que haces, aunque creo que a nadie le gusta que lo encasillen. Cuando alguien me pide un consejo trato de hablarle del vestuario, pero también le digo que lo importante es cómo se siente por dentro, su actitud. Puedes estar a la última moda, pero si no te sientes bien contigo no vas a proyectar nada.
— ¿Qué características tiene la mujer panameña en la moda?
— La panameña se arregla más que muchas mujeres sudamericanas, nos gusta más el brillo, aretes grandes, un vestuario más elaborado que el que usa, por ejemplo, la norteamericana, que es más sobria en su forma de vestir.
Independientemente de lo que está de moda, siempre hay que incorporar un toque personal al vestuario, para no caer en el factor uniforme. Darle tu toque único a lo que usas, aunque no necesariamente esté de moda.
—¿Cambió mucho tu rutina con el programa de radio a las 7:00 a.m.?
— Aunque me levantaba temprano para hacer ejercicios, no es lo mismo eso a tener que despertarse a las 6:50 a.m. para ir a trabajar. Al inicio me acostaba a las 7:00 de la noche [ríe]. Ya soy menos extremista, me acuesto temprano. Por lo general en la semana no salgo durante las noches.
— ¿Qué tema despierta más interés en tu programa?
— Todo lo que tiene que ver con bajar de peso. La gente está buscando información sobre medicina alternativa, salud integral...
— ¿Qué anécdotas tienes de cuando empezaste en la radio?
— Me pasaron bastantes cosas cómicas al comienzo porque yo hablaba cuando no me tocaba y me ponían la música, por ejemplo. Ya entiendo bastante y creo que si incluso un día no está Aurora, la programadora, puedo encargarme. Siempre pasa algo, no importa cuánta experiencia tengas, porque es en directo.
— ¿Qué técnicas practicas para disminuir los nervios cuando estás frente a los micrófonos?
— En una cabina de radio sientes menos nervios. Procuro practicar los ejercicios de respiración, eso te da confianza. Lissette Condassin me dio el dato de escribir antes los conceptos de lo que voy a decir. Como en televisión el programa es pregrabado, me siento bastante relajada, allí cero nervios, solo somos el camarógrafo y yo, y me siento muy en confianza. He aprendido a hablar más despacio, a escuchar lo que digo y a disfrutar de mi voz.
— ¿Y cuando te toca ser maestra de ceremonias?
— Allí estás frente a un público que está mirando cómo estás vestidas y poniendo atención a todo lo que dices. Lo principal es no dejar que se te crucen ideas negativas de que vas a fallar porque entonces empieza el miedo, la inseguridad y allí vienen los problemas.
— ¿Cómo manejas la exposición que te da la televisión? ¿El que la gente te reconozca en la calle, por ejemplo?
— La verdad estoy súper desconectada en ese sentido, no estoy pendiente de si la gente me ve. Por otra parte, en mi casa mis padres siempre me han hecho ver que esto es una profesión y que hay que tener lo pies puestos en la tierra.
— ¿Qué diferencia hay entre tu público de radio y el de televisión?
— El radioyente se siente más cercano a ti, cuando te llaman durante el programa lo hacen como si te conocieran, hay más cercanía. De repente la gente que te ve por televisión te siente inaccesible y quizás si te ve en la calle no te hable con la misma confianza.
— ¿Te has sentido alguna vez insegura de tu cuerpo?
— Estoy contenta con lo que tengo. No me he quitado ni me he puesto nada. Yo a los 26 años me siento completa. Creo que cuidarte, hacer ejercicios, verte bien, te sube mucho la autoestima. Y así como te consientes por fuera, hazlo por dentro, preocúpate por tu esencia.
— Por tu trabajo y por tu apariencia ¿sientes a veces que tienes que demostrar tus capacidades?
— Sí, no falta quien piensa: “esta es una cabeza hueca” o quienes consideran que solo puedes hablarles de moda, de cuál es la tendencia o los últimos zapatos. Al principio eso me molestaba bastante, sobre todo cuando era más joven. La gente te juzga por lo que haces públicamente. Tienes que aceptarlo, pero también trabajar duro, segura de lo que eres. Eso es un triunfo tuyo. Al final no tienes que demostrarle a los demás si tú estás segura de lo que eres.
— En sitios de internet de la farándula local salen a veces comentarios sobre tu apariencia. Sobre todo son halagos masculinos.
— Nunca he sentido una falta de respeto de los caballeros. Pero la verdad es que no veo tampoco lo que la gente dice de mí en internet porque no quiero encontrar algo desagradable. Los foros son generalmente para crítica. El público tiene derecho a criticar y eso hay que respetarlo, pero lo que dicen de mí no me obsesiona. Tengo admiradores, afortunadamente no me ha ocurrido ningún incidente desagradable.
— Tu hermana Daniela ha participado también con éxito en concursos de belleza, ¿de alguna forma sigue tu ejemplo?
— Quizás, pero tenemos una hermana, la menor, que es más alta que nosotras y también muy guapa, pero no está interesada en nada de esto. Nos parece bien, no queremos presionarla para que sea modelo ni nada de eso.
— ¿Qué aconsejas a los jóvenes que sueñan con una carrera como la tuya en televisión?
— No te deslumbres, trabajar en televisión es eso, un trabajo. El modelaje es bonito pero no siempre es una carrera larga. Si tienes la oportunidad disfrútalo, pero sin dejar a un lado la preparación académica. El medio no siempre es fácil, a veces hay que escuchar muchas negativas antes de oír un sí.
Y cuando quieras participar en un proyecto no estés pensando en qué va a pensar la gente de ti, sino en lo que tú quieres hacer.