Un cínico petrolero de Texas le permite a Daniel Day-Lewis reconfirmar que es uno de los diez mejores actores del mundo en estos momentos.
Ocho nominaciones al Oscar respaldan al intenso y admirable drama Petróleo sangriento (There Will Be Blood), basado en la novela Petróleo, publicada en 1927 por Upton Sinclair, y protagonizada por ese prodigio llamado Daniel
Day-Lewis y por la que ganó recientemente un Oscar.
Daniel Day-Lewis ya ganó el premio Oscar al mejor actor por la emotiva Mi pie izquierdo y estuvo nominado además por En el nombre del padre y Gangs of New York.
Esta cinta es dirigida por Paul Thomas Anderson, el responsable de otras cuatro películas interesantes e independientes, siendo el responsable de títulos estupendos como Magnolia (1999) y Boogie Nights (1997).
Su trama gira en torno a un ambicioso comerciante (Daniel Day-Lewis) de inicios del siglo XX, involucrado en el negocio del oro negro y su obsesión por quedarse con los yacimientos de petróleo ajenos. Solo un predicador fundamentalista, interpretado por Paul Dano (Pequeña Miss Sunshine), se interpone en su camino.
Paul Thomas Anderson, de 38 años de edad, aseguró en febrero pasado durante el Festival Internacional de Cine de Berlín, que en esta película se pueden encontrar paralelismos con la situación del mundo actual, por el papel del capital y de la iglesia, pero que él solo se centró en la historia de un personaje y no pensó en más interpretaciones.
La palabra obra maestra ha sido la forma como definen la mayoría de los críticos norteamericanos a Petróleo sangriento.
El periódico The New York Times considera que es un filme que “trasciende el tenso contexto histórico en el que se ha hecho, cuyo placer de ver es estético y sin apologías. Es reveladora, excita, perturba, provoca, pero la ventana que abre asoma a la propia conciencia humana”.
Mientras que al diario San Francisco Chronicle le pareció que Paul Thomas Anderson “ha retado las
expectativas de la audiencia, ha tomado inesperadas y extrañas decisiones, y casi ha conseguido una
película a la altura de su grandiosa ambición. El final está a punto de robar al filme todo su impacto”.
En tanto, el rotativo Usa Today anotó que las interpretaciones brillan en la oscura There Will Be Blood, un “atrevido e inconmensurable film épico. Un relato audazmente intenso y lleno de arte que atrapa al espectador desde sus vibrantes y silentes escenas iniciales, para ya no soltarle”.