Si su mujer estrena peinado o vestido, ignórela. El amor necesita estos pequeños estímulos negativos equivalentes a un mordisquito en la intimidad.
Cierta revista de cuyo nombre no quiero acordarme publicó un artículo que a muchos nos parece la cumbre del machismo. Titulado “Las 25 cosas que los hombres no aguantan de las mujeres”, trata al varón como un sultán ante el cual la mujer debe postrarse genuflexa. En desagravio de aquel nefando escrito, he aquí 25 cosas que a ellas les fascinan y que nosotros haríamos bien en acatar con resignación.
1) Procure mirar mucha televisión y mostrarse indiferente con ella. Esto será para ella un incentivo para arreglarse mejor y competir en amabilidades con la tele.
2) Ya que hablamos del televisor, no ceda el control remoto. A la mujer le encanta saber que su hombre es capaz de ejercer el poder.
3) Absténgase de ayudar en la cocina o realizar trabajos domésticos. En el fondo, la mujer siempre teme que uno rompa algo, cambie de sitio las cosas o arruine una buena receta, pero no se atreve a decirlo.
4) Lea primero las noticias del periódico y, después de haberlo llevado al baño, tírelo desordenado y mojado en cualquier parte. Esto mostrará su opinión sobre la situación mundial y reforzará su imagen de hombre inconforme.
5) Mire a otras con ojos concupiscentes. A que a toda mujer les gusta ser “la elegida” entre varias opciones.
6) Corríjala en público. A ella le encanta demostrar que usted es persona ilustrada.
7) Hable mal de su suegra. Se trata es, al fin y al cabo, de otra mujer, y esto reafirmará la seguridad de su cónyuge.
8) Si su mujer estrena peinado o vestido, ignórela. El amor necesita estos pequeños estímulos negativos equivalentes a un mordisquito en la intimidad.
9) Nunca le dé mordisquitos en la intimidad. Eso estaba bien para las primeras novias; a estas alturas, puede pensar que se volvió antropófago.
11) Espacie al máximo las relaciones íntimas con ella. Podría llegar a creer que es un viejo verde o un sátiro insaciable. Resulta sospechoso y ridículo un marido excitado.
12) Si no tiene más remedio que acometer una relación íntima con ella, quédese dormido en medio del proceso. Eso le mostrará que es la mujer de sus sueños.
13) No la lleve a restaurantes. Podría imaginar que es una indirecta por su bajo nivel culinario.
14) Tampoco coma todo lo que ella prepara. Deje algo en el plato. Así entenderá que debe renovar recetas, delicioso tema de conversación con sus amigas.
15) Váyase con sus amigotes y regrese tarde. ¡Su mujer necesita descansar a veces de usted, hombre!
16) Nunca la elogie, especialmente en público; podría ofender su proverbial modestia.
17) Agote el agua caliente al ducharse. El agua fría tonifica la tez femenina.
18) Deje en manos de ellas ciertas difíciles y delicadas diligencias como pagar la luz, negociar un sobregiro, echar gasolina al carro y llevarlo al taller. Le hará sentirse importante y útil.
19) Guárdese el buen humor para la oficina y la vida social. El matrimonio es templo sagrado que exige seriedad, respeto e incluso mal genio.
20) Si su mamá se siente solita, deposítela en manos de su mujer. Ellas —¡el eterno femenino!— siempre tienen pequeñas complicidades que compartir.
21) Ponga solo los discos que a usted le gustan, y ojalá a un volumen que se oiga en toda la casa: la música siempre ha sido mensajera de cariño.
22) Prohíbale leer a Simone de Beauvoir. Dígale que, además de feminista, es comunista o de Al Qaeda.
23) No se contenga para expresar su aprobación de un buen almuerzo o una comida copiosa mediante sonoras manifestaciones no propiamente vocales. Un buen ruido es más elocuente que mil palabras.
24) Desautorícela frente a sus hijos. Los niños deben experimentar lo que es una educación liberal y tolerante donde caben diversas opiniones.
25) En todos los casos, no vacile en exponerle con confianza sus dudas y preguntas de compañero. Por ejemplo, “¿dónde carajos están las llaves?” o “¿quién me cogió el cortaúñas?”