Si usted fuera a Las Vegas, quisiera ir acompañado de estudiantes universitarios expertos en matemáticas, cálculos y estadísticas.Los de la cinta ‘21’ saben la fórmula.
l Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) es una de las instituciones académicas más respetadas del mundo entero.Sus alumnos forman parte de un exclusivo colectivo que se distingue por su audacia e inteligencia hasta en actividades fuera del programa educativo.
Estar en el MIT es un lujo económico para un grupo de sus estudiantes, que bajo la tutela de un profesor de matemáticas llamado Micky Rosa (Kevin Spacey), deciden irse a los casinos de Las Vegas para ganar a las cartas, y de paso, pagar su carrera universitaria y pasarla súper bien.¿Exageración argumental? No.La película 21 se basa en el libro Bringing Down the House: The Inside Story of Six M.I.T.Students Who Took
Vegas for Millions, de Ben Mezrich, que explica cómo unos jóvenes fueron a la ciudad de las apuestas a quitarle la lana al lobo.“¿Quién no quisiera ir a Las Vegas y dar un súper golpe, no de pura suerte, sino porque eres lo suficientemente inteligente como para lograrlo? Por eso me encantó la yuxtaposición entre la vida que estos chicos llevaban en Boston, donde eran nerds con bolígrafos en sus bolsillos, y la vida que ellos mismos se arman en Las Vegas, donde pueden llegar a convertirse en cualquier cosa que ellos deseen”, dice en las notas de producción Kevin Spacey, ganador del premio Oscar por Los sospechosos de siempre y Belleza Americana.En tanto, el director del filme 21, Robert Luketic (La madre del novio y Una rubia muy legal) plantea que “en Las Vegas puedes convertirte en quien tú quieras.Genios del MIT se vuelven estrellas de rock.Se les brinda las llaves de Las Vegas.Tienen acceso a cosas con las que la mayoría de nosotros sólo soñamos”.
21, estrenada en Estados Unidos el pasado mes de marzo, no fue recibida con mucho entusiasmo por la mayoría de los críticos nortenos, pero en la taquilla no hay queja.¿Por qué? Ha recaudado a nivel mundial más de 92 millones de dólares y por dos semanas fue la cinta más vista por el público estadounidense.Un negocio bastante respetable si se toma en cuenta que su presupuesto fue de 35 millones de dólares.