En China, las entradas se venden en las oficinas del Banco de China y en la página ‘www.tickets.beijing2008.com’. Los espectadores extranjeros las pueden adquirir a través de los comités olímpicos locales o con sus agentes designados.
n Beijing se palpita cada día la cercanía de la cita olímpica; el crescendo emocional quedó reflejado en la acogida que tuvo el pasado lunes la tercera ronda de venta de boletos para compradores locales, que incluye un millón 380 mil boletos para 16 deportes, de un total de 7 millones de entradas posibles para el evento. A diferencia de las dos anteriores, la tercera ronda no incluye sorteos. La demanda alcanzó más de 320 mil entradas vendidas en el arranque, y la compra por internet se hizo lenta con problemas para conseguir el acceso, reportó el diario China Daily. Solo se puede adquirir un máximo de seis boletos por persona para evitar el acaparamiento.
La asignación final para los pedidos de los espectadores en el extranjero se comenzará a realizar desde mediados de mayo y superan en número a la oferta de Atenas 2004, informó el subdirector del Centro de Entradas Olímpicas, Rong Jun.
Los boletos que todavía no se han visto son los de la ceremonia de apertura y clausura, los cuales poseen un chip de alta tecnología que almacena la información personal del poseedor y tienen su foto. Verdaderos "boletos blindados" que facilitarán, según las autoridades chinas, la seguridad, evitarán el fraude y acelerarán el proceso de admisión. Esto implica que las entradas a las dos ceremonias sean intransferibles. El que compró y no pueda asistir por algún percance, pierde su derecho.
Las medidas de seguridad están al orden del día y durante las últimas semanas las fuerzas policiales han desarrollado ejercicios de simulación de control de disturbios y liberación de rehenes. La advertencia de la Interpol sobre la posibilidad de que los juegos sean atacados por terroristas ha servido para que los dirigentes políticos expongan su posición. "Impondremos altas normas y estrictos requisitos entre nosotros y haremos el trabajo con niveles de primera clase", aseguró el viceministro de Seguridad Pública Liu Jing durante un acto público.