Recorrer Coclé es una de las experiencias más increíbles, ya que es una ruta llena de encanto.
Andrés de la Guardia |
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El senderismo es una actividad que vigoriza cuerpo y alma. |
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El esfuerzo es recompensando por la belleza del entorno. |
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Estos viajes son ocasión para compartir experiencias. |
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La maravilla de Los Chorros de Olá. |
Aprovechando los días puente, como es de costumbre entre los integrantes del Club Excursionitas del Istmo, organizamos actividades de senderismo de largo recorrido.
En esta ocasión seleccionamos una ruta que nunca habíamos inspeccionado, y a pesar de la falta de conocimiento sobre la misma, decidimos emprender esta aventura basándonos solo en la información que brindaba el mapa y con un comienzo definido en estas lides y un final gratificante que ya habíamos experimentado varias veces en el pasado. El recorrido empezó en la comunidad de El Copé, en la provincia de Coclé. La meta sería recorrer más de 30 kilómetros de sendas, a una altura arriba de los 400 metros sobre el nivel del mar, pasando por pueblos y comunidades en donde nos brindaron una sonrisa amigable y un amable buenos días.
Nuestro grupo de senderistas, en total 12 miembros, comenzamos a caminar desde el poblado de Bajo Grande, apertrechados con mochilas y todo lo necesario para una travesía de este tipo. Una vez dimos inicio a la caminata, empezamos a ver lo hermoso del paisaje: montañas de un verdor infinito, que se conjugaban con el azul del cielo.
En Río Grande, en su parte superior, vimos y disfrutamos de sus aguas totalmente cristalinas. Después de recorrer aproximadamente unos seis o siete kilómetros, nos encontramos con la comunidad de Las Sabanas, en donde amablemente doña Alicia nos brindó unas ricas naranjas y algunas otras frutas más.
Como ya era algo tarde y estábamos con tiempo suficiente a nuestro favor, decidimos acampar en Las Sabanas y esperar al día siguiente para continuar con la faena. Al llegar la mañana, el sol despuntaba con sus rayos intensos y el calor desde temprano figuraba amenazante. En esta parte del sendero nos enfilábamos a entrar a lo más alto del recorrido, una vieja ruta que comunica Las Sabanas con el poblado de Olá, separados por unos 30 kilómetros más o menos.
Sería la senda genial para continuar, aunque de esto no teníamos conocimientos desde un principio.
El área la dominaban los pastizales enormes, los nacimientos de riachuelos y una vista impresionante hacían un festín para el verdadero admirador de la naturaleza coclesana. Nuestro destino serían Los Chorros de Olá. Esto implicaría pasar una noche en algún sitio en medio de este inmenso lugar y así decidimos acampar en el Sitio de las Brujas, llamado así por una leyenda que nos contó nuestro guía Ignacio, aunque de brujas no había nada por aquellos parajes. Lo que sí logramos encontrar fue a un grupo de músicos que se dirigía a una celebración en donde con gusto fuimos invitados.
Al día siguiente emprendimos la última parte del recorrido, ya estábamos a unas tres horas del destino final: Los Chorros de Olá. Tres caídas de agua de más o menos 50 metros cada una hacen de este lugar un sitio especial para los amantes del rappel y otras actividades al aire libre, pero lo más hermoso del área son sus piscinas naturales que allí se encuentran. El agua nos calmó el calor sofocante que teníamos en la cima. A solo 15 minutos nos esperaba nuestro transporte de regreso a casa.
Recomendaciones: 1. Para realizar esta ruta, es importante llevar todo el equipo completo para caminatas de más de tres días. Es decir, alimentos suficientes, buenos calzados y un botiquín de primeros auxilios.
2. Usted puede llegar al poblado de El Copé desde la ciudad de Panamá y tomar una chiva 4x4, que lo llevará hasta el poblado de Bajo Grande. Allí empieza la actividad de senderismo.
3. Si no es conocedor de la zona, en el poblado de La Sabana puede contratar un guía que con gusto lo llevará hasta el final del recorrido.