Daniel Dominguez Z.
Si alguien quiere ser escritor debe conocer a Gustave Flaubert (1821-1880), su obra y sus métodos de trabajo. Si no, pregúntenle a Borges, Foucault, Barthes, James, Nabokov y Vargas Llosa, para mencionar sólo algunos de sus tantos admiradores.
Ejemplo del narrador investigativo, observador, detallista y dedicado, este francés fue un ermitaño que supo capturar las emociones de la gente, aunque su universo se concretó casi fundamentalmente entre su estudio y su cama. Se le considera a la par el último clásico y uno de los precursores de la novela moderna.
Su familia estaba preocupada porque tardó en hablar y leer. Sus amantes y amores platónicos lo llevaron a que el tema del amor y el adulterio fueran habituales en sus páginas, así como el arte, la literatura y el arte de escribir.
Su pieza cumbre, y de paso una de las más analizadas de la historia, es Madame Bovary (1856-57), que fue acusada inicialmente de ultraje a la moral, pero justamente fue salvada de las garras de los conservadores y fue un hito desde su primera edición, de la que se vendieron 30 mil ejemplares. Flaubert era de los que proponía escribir con los colores intensos como si de pintura se tratara, y que la prosa debía tener la calidad y la intensidad de la poesía.
Azriel BibliowiczNació en Bogotá en 1949. Profesor, columnista de diarios, conferencista y escritor. En 1991 publicó la novela El rumor del astracán y la obra de cuentos Sobre la faz del abismo en 2002. Ha sido traducido al inglés y al alemán.
Poder desde el arte
Winston Churchill
(Germán Saavedra Soler)Libros, pinturas y artículos periodísticos fueron los compañeros habituales de este sobresaliente estadista, historiador y orador inglés. Sabía tanto de economía mundial y de actividades militares como de Manet y Matisse. Era de los dirigentes políticos que tenía una enorme sensibilidad artística y un amplio sentido humanista que casi no hay en la actualidad entre la cuestionable clase política. Fue uno de los hombres más poderosos y evitó al máximo dejarse tentar por la anarquía o el abuso. Recibió el Nobel de Literatura en 1953.
Genio y obstinación
María Callas
(Enrique Dávila Martínez)
Esta cantante de ópera poseía una voz áspera y sólida. Era una mujer energética y dramática que fue conocida por sus fanáticos como La Divina. Aceptó cuanto rol difícil había en el arte del canto escénico y los principales teatros del mundo la albergaron. Fue una artista disciplinada que ningún título le fue regalado y que sus éxitos personales los obtuvo por sus propios esfuerzos. Al final de su vida se le rodeó de una injusta aura de superficialidad al encerrarla como simple amante del potentado Aristóteles Onassis.
Rebelión interna y externa
Diego Rivera - Luces y sombras
(Raquel Tibol)
Rivera es de los maestros más relevantes del siglo XX, no solo en su México natal, sino de la historia entera de las artes plásticas. Tibol hace un estudio minucioso del planeta cultural y político que rodeó a este notable pintor. Es un sendero donde el lector conocerá su formación y sus influencias, así como las muestras de su talento, sus giros creativos e ideológicos y los defectos (contradictorio, mitómano y obsesivo) que lo hicieron un ser humano. Los libros de la columna de hoy los consigue en la Librería Cultural Panameña.