29 de junio de 2008 :: Edición 298

Estrenos

El oxidado ‘Wall-E’ encuentra un amor

La nueva cinta de Pixar es el resultado de una idea que surgió poco después del estreno de ‘Toy Story’.


¿Y qué tal si un día la humanidad se ve forzada a abandonar la Tierra y en la corredera nadie apaga el último robot? Con esta idea los creadores de Pixar dan vida a la película Wall-E, una máquina creada para limpiar, que continuará por 700 años haciendo su trabajo, hasta el día en que conoce al robot explorador Eva y lo guía a una nueva misión, además de enseñarle el amor.
El principal desafío de esta cinta es que los personajes no hablan, al menos no como lo hacen los humanos. El responsable del diseño de sonido y voces de la cinta es Ben Burtt, autor de la voz de R2-D2 en La Guerra de las Galaxias.
Reunió objetos como calculadoras para lograr los diferentes sonidos que emitirían los robots. La idea era que se escucharan con personalidad, pero no como un actor detrás de un telón.
Doscientas veinticinco personas trabajaron en este filme, incluyendo un equipo de animación que se dedicó a visitar y observar plantas de
reciclaje para entender y reproducir la tarea de las trituradoras gigantes.
Pixar confía en anotarse otro éxito con estos robots.


 
 
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